Magia
Está claro que la felicidad no es un estado. Creo que la felicidad son momentos, pequeños momentos que debemos aprender a saborear y conservar en nuestro interior, en algún lugar donde no se corrompan, donde permanezcan intactos y podamos volver a ellos y ser, nuevamente, felices con ese recuerdo, con ese momento. Un momento de felicidad, con un final que acaba en el inicio, cíclico, y que merece la pena conservar. A pesar de que esos momentos puedan crear nostalgia al recordarlos, la nostalgia son las lágrimas del alma, y se llora de tristeza sí, pero también de alegría. Momentos, donde por un instante desaparecen todos los problemas mundanos, donde parece que el tiempo se para, donde a ratos se alarga, donde se produce algo mágico. La magia de ser feliz. Aunque sea por un momento...


