Los Clásicos de TitoFredo (I)
Comienzo aquí una serie de post dedicados a esas malditas películas que deberían ser de visión obligada en las escuelas, una serie de cipotones de películas que pasarán a la historia del septimo arte como lo que son, unas putas obras maestras. El uso de tacos y expresiones malsonantes se verán exponencialmente aumentadas en estos hilos, en los que la elección de las películas que incluyo evidentemente está marcada por una excesiva subjetividad: la mia. Esto quiere decir que probablemente en algunos casos las virtudes de la cinta en cuestión solo las vea yo, vuestro querido servidor. Después de esta breve introducción os presento:

Heat es un cañón de película. Por tantos motivos que no sé por cual empezar. Por Michael Mann (El Dilema, Alí, Colateral...), el director, por ejemplo. Es uno de los mejores directores que hay en la actualidad. Rueda como dios, escribe guiones como jesucristo y tiene un sentido de la narración como el espíritu santo. Y señores y señoritas, madre mia que manera de grabar tiroteos. Creo que es probablemente el mejor director de escenas de acción de los últimos tiempos. La escena de la huida del atraco del banco pone los pelos de punta. El día que tenga un sistema home cinema en condiciones, esa escena sera la presentación de mi equipo a los vecinos.

Evidentemente Heat destaca también por su elenco protagonista: Al Pacino es Vincent Hanna, policia en modo enfarlopado que persigue a Neil McCauley, aka Robert DeNiro, ladrón con moral y mala leche. El duelo interpretativo entre estos dos colosos del cine es algo grandioso, a pesar de que practicamente no comparten plano en toda la película salvo al final. El dialogo de la cafetería del aeropuerto es jodidamente memorable. Pero no solo destacan los protagonistas, Heat cuenta quizás con uno de los mejores repartos de los últimos tiempos, a saber: Val Kilmer, Ashley Judd, John Voight, Natalie Portman, Tom Sizemore y un largo etcetera de caras conocidas.

En fin nenes, 2 horas y 40 minutos de puro espéctaculo visual, con un guión que te agarra de los cojoncillos desde el minuto 5 y ya no te suelta, con unas actuaciones impresionantes (Pacino y DeNiro, bordando, como hace ya tiempo que no hacen) y con una dirección que no da respiro. Heat es el jamón ibérico de las películas de policias y ladrones, un bocado sabroso sabroso.

