Los Clásicos de TitoFredo (y III)


En Francia fue peor, la llamaron Los Dientes de la Muerte... 

¿Qué es Tiburon? Tiburón es el comienzo del cine moderno tal como lo entendemos hoy en día, así de sencillo jóvenes y jóvenas. Tiburón es la tercera película de Steven Spielberg y su primer gran éxito de taquilla. Tiburón es una jodida obra maestra, una de mis cinco películas favoritas de todos los tiempos. Tiburón es el Everest de las películas con bicho asesino. Y es, por supuesto, mucho más que eso; prueba de ello es que 30 años después sigue tan vigente como el día del estreno, y ha envejecido genial, como el buen vino. La historia es muy sencilla: en un pueblecito isleño llamado Amity están sucediéndose los ataques de un gran tiburón blanco. El alcalde y los concejales, viendo que la temporada de verano se va al garete, intentan tapar el asunto mientras el sheriff (Schneider), un biólogo (Dreyfuss) y un capitan pasado de tuerca (Shaw) unirán sus fuerzas para capturarlo.

El de la derecha es el viejales que sobrevive en Poseidon
El rodaje se desarrolló en Martha's Vyneard simulando la isla ficticia Amity, y fue un auténtico infierno para su joven director. La estrella de la función, el tiburón mecánico, nunca funcionaba. Y los días de rodaje se empezaron a alargar, el presupuesto comenzó a dispararse y la sombra de la cancelación de la película planeaba un día si y el otro también. Encima, algunos sets de rodaje se fueron a pique y una huelga de actores y guionistas se acercaba muy deprisa en el calendario. Esto hizo que Spielberg tuviera que agudizar el ingenio, y en muchísimas tomas que se tenía pensado mostrar al tiburón, se tuvo solo que insinuarlo, ya sea mediante tomas subjetivas de su visión o los famosos barriles que arponeaban al escualo y mostraban donde estaba. Todas estás técnicas han servido para que Tiburón no haya quedado desfasada en cuanto a los FX ya que el tiburón (un cacho muñeco, muy lustroso para la época pero hoy en día un pelín grimoso) practicamente sale 5 minutos en la película, y para que la sensación de tensión al no ver lo que ataca se viera aumentada.
Los frutos de la campaña pezqueñines...

Otro de los triunfos de la película es la inmortal banda sonora de John Williams, participe para mi de al menos el 25 % del éxito de la película. En Tiburón, la música no solo sirve de mero acompañamiento, sino también es utilizada como un condicionamiento pauloviano: cuando suena el mítico tum tum tum tumtumtum, este nos señala la presencia del jodido escualo y posiblemente un ataque. Pero a veces, el tiburón aparece sin que la musica lo anuncie, lo cual provoca un buen respingo en el público, acostumbrado a escuchar el soniquete cada vez que el tiburón se acerca. Magnifico, creo que antes jamás en el cine se había utilizado la música de esta manera.

"Ya me marcho de aquí, dulce dama española..."  
Y por supuesto, la escena favorita de todo amante de Tiburón, la calma antes de la tormenta: el concurso de cicatrices entre Dreyfuss y Shaw, y el monólogo del Indianapolis de este último. Mítico y pone los pelos como escarpias, oigan. Todo un clásico, y es que señores, tengan esto muy en cuenta: Steven Spielberg es dios, y Tiburón es su pene.
03/08/2006 10:27.

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