Los Clásicos de TitoFredo (y VI)
Una de las cosas que hace crecer mi orgulloso ego friki es que YO VÍ ZOOLANDER EN UN CINE. Sí, yo pagué una entrada (bueno, dos, previo engaño a mi fémina acompañante) para ver esta película en el cine. Era una época en la que Ben Stiller no gozaba de la popularidad que tiene ahora, acababa de dar un pequeño pelotazo por Los Padres de Ella y era sobre todo recordado por Algo pasa con Mary. Esta era su tercera película como director (Reality Bites y la infravalorada Un Loco a Domicilio), además de ser coguionista y reservarse el papel protagonista. Con todos ustedes, el tres veces modelo del año de los Fashion Awards, Derek Zoolander...

Zoolander es un clásico. Para muchos no tiene ni puta gracia, para muchos otros es una película de culto. Es el equivalente en los años 2000 a Las aventuras de Ford Fairlane en los 90, película de cachondeo alzada a los altares del cultismo mediante el boca a boca y la continúa utilización de chascarrillos de la película en la vida cotidiana ("Es lo más" "¿No sabes que estoy crazy?"...)
El reinado en la pasarela del modelo Derek Zoolander (Ben Stiller) se vé amenazado por la incursión del joven Hansel (Owen Wilson) que le arrebata el premio al modelo del año en una vergonzosa ceremonia, lo que ocasiona que Zoolander sea elegido por el diseñador Mugatu (Will Ferrell) para encabezar un complot que tiene como objetivo asesinar al primer ministro de Malaysia. Tal disparato guión es una excusa para una sucesión de parodias del mundo de la moda y belleza, cameos imposibles (David Bowie, Billy Zane, Paris Hilton, Tom Ford, Winona Ryder, David Duchovny...), escenas absurdas y un sinfin de estúpideces más. Una puta delicia, vamos. Aparte de una (en ocasiones) satisfactoria sátira sobre el mundo fashion que nos rodea. La película, si miramos los valores netamente cinematográficos no vale mucho, aunque destaca la correcta dirección de Stiller y un montaje muy divertido. Pero por encima de todo está...

Mugatu. Will Ferrel. El puto amo. Uno de los mejores personajes que la comedía ha creado. Un pasadísimo diseñador de moda, parodía extrema de tipos como Karl Liegerfeld (o como coño se escriba), un malo genialmente interpretado por un desatado Will Ferrell que se convierte en la estrella de la función, y al final, en el único personaje cuerdo que hay en la película (llegando a empatizar con el espectador en la ya mítica frase "¿Pero no os daís cuenta de que es la misma mirada?"). Aparte del genial personaje de Ferrell, destaca también el compinche habitual de Stiller, Owen Wilson en el papel de Hansel, el modelo que pone en peligro el reinado de Derek Zoolander. Suya es la mítica frase: "Sting es otro de mis heroes. Las canciones que ha compuesto yo nunca las he escuchado, pero solo por el hecho de haberlas compuesto me inspira respeto". Toda una declaración de intenciones.

Resumiendo: una de mis pelis favoritas, y pese a quien le pese, una película de culto a estas alturas. La mejor opción para ver en grupo acompañado de buenas birras (a ser posible sin mariconadas de toques de manzana o al té con limón), recomendable organizar una buena timba en keli con singstar, alcohol, Pro y Zoolander (o en su defecto, Cuestión de Pelotas). Satisfacción garantizada. Y de regalo, un video de la peli. De nada.
Comentarios > Ir a formulario
Autor: Christian Troy
Gran cameo el de David Bowie.
Fecha: 07/08/2007 12:33.
Autor: TitoFredo
Fecha: 21/08/2007 12:20.

