I can't with my soul
Ay amiguitos, que rápido se acaba lo bueno. Y sobre todo si no paras ni un momento 21 días de vacaciones se pueden pasar en un maldito suspiro. La verdad es que uno en estas circustancias se incorpora al trabajo bastante cansado, y con la sensación de no haberse ido de vacaciones, ya que lo que se dice descansar, he descansado más bien poco. Gandia, Fuengirola, mucho polen, mucha niña, mucha fiesta, mucho garrafón, mucha bebida de calidad, mucho pescaito, pocas horas de cama, mucho voley playa, mucho kitesurfing (solo ver, no practicar jeje), mucho bufismo, mucha neverita en la playa, mucha copa en chiringo a horas intempestivas...Pero sobre todo, una duda me ha golpeado la cabeza durante todo este tiempo vacacional:
- ¿Por qué tiene esa manía la gente, sobre todo los infantes, de hacer hoyos en la playa? ¿Está en los genes el pelotazo constructivo en España? Y lo mas preocupante, ¿por qué los mayores hacen montículos con la arena en vez de hoyos? ¿Será algo freudiano? ¿Adoración al totem fálico?
Y con la vuelta, he continuado, como dicen los malagueños, a hierro (pronunciese "a jierro"): fiestas de Leganes, búsqueda de dos horas de mi coche, fiesta apertura Madrid 3 en Acquopolis San Fernando de Henares, mucha niña, mucho bufismo again, mucho alcohol, partido en el Calderón goleando mi Atleti, parking de gratis en la Ermita del Santo, ver Monstruos S.A. a las 8 de la mañana en mi santa keli acompañado de un mini-haren, fin de semana en la "casa de Gran Hermano" de Domingo Perez con los habituales swedish suspects (nos juntamos 16, record de asistencia)...En fin, que no me sale ni escribir chorradas en este vuestro querido blog. Así que os dejo con un documento único, los testimonios del señor Ramón en Metro Pitis. Tenías razón Ali (recordemos, futura madre de mis hijos), es increible....

